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Foto Tour |
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Aconsejamos una visita de, al menos, dos días -un fin de semana- de duración para conocer todos y cada uno de los numerosos edificios y monumentos que adornan nuestro pueblo, y conocer la cultura y formas de vida de sus gentes; donde aún se desconoce el significado de la palabra "stress". Sábado : Comenzamos nuestra visita en la Plaza del Rollo, presidiendo la cual nos encontramos el Ayuntamiento(1), y flanqueándole algunas de las edificaciones más emblemáticas. En el centro de esta plaza hay un antiguo molino de piedra, usado en su origen para la molienda de la aceituna, operación previa a la obtención del incomparable aceite de oliva virgen de Los Navalmorales. Abandonamos "El Rollo" por la calle Real y, a escasos metros recalamos en la Plaza de La Constitución, en cuyo centro se encuentra un cuidado jardín -los vecinos la llaman "Plaza de las Flores"-, y una hermosa fuente del siglo XVIII. Continuamos por la calle Concepción -una de las principales calles comerciales- hasta llegar al "Legio", donde podemos admirar los restos de un antiguo Convento de Capuchinos. Lo que fuera la huerta del convento, hoy es el Parque Municipal, plagado de parterres, estanques y zonas de recreo, del que disfrutan mayores y pequeños. En la trasera del parque, podemos admirar la Casa de Cultura, de reciente construcción, donde se guarda un importante archivo municipal, y la Plaza de Toros(7). De aquí, por la c/ San Francisco -la carretera- accedemos al Silo(8), antiguo almacén del SENPA, rehabilitado por el Ayuntamiento y hoy recinto ferial. Cruzamos la carretera de Navahermosa y, por la c/ las Cruces, a cuyo final se encuentra el Polideportivo Municipal, llegamos a un Vía Crucis del siglo XVII hecho de piedra, donde acuden los feligreses el Viernes Santo. Llegados a este punto y como, según nuestra experiencia será hora del almuerzo, podemos reponer fuerzas en alguno de los establecimientos de hostelería de la zona Para la tarde, elegimos como punto de partida la plaza de la Constitución, la cual abandonamos, ahora, por la c/ Maestro Serrano donde nos encontramos con un espléndido edificio, actualmente dedicado a los jubilados; en la c/ Moral, adyacente a la anterior, podemos ver otro antiguo convento de estilo barroco del siglo XVIII. Seguimos por la C/ de la Iglesia, al final de la cual está la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Antigua(2), rematada por una magnífica torre de estilo Herreriano. Continuamos por la C/ Tomás Costa hasta llegar a la Fundación Tomás Costa(3), dedicado a residencia de la 3ª edad. A las afueras del pueblo, por la carretera de S. Martín está el Cementerio Municipal, en uno de cuyos ángulos está la construcción más antigua y de gran valor arquitectónico, La Ermita de la Virgen de los Remedios(4), de 1.579, y cercana a ella, la Cruz de los Remedios. Con esta visita, damos por concluida nuestra primera jornada en el pueblo, podemos buscar alojamiento en uno de los Hoteles de la localidad y, después de un baño reparador y una suculenta cena, recorrer los locales de diversión nocturna -cafeterías, discoteca, disco-pubs,.....-, antes de retirarnos a descansar. Domingo : Iniciamos esta segunda jornada en la Plaza de los Seis Caños, la más emblemática y querida de la localidad, en uno de cuyos extremos encontramos una pequeña capilla que alberga la imagen del Cristo de la Fuente. Cruzamos el arroyo, y por la "cuesta de tentetieso" subimos a la Plaza de España, allí está la Ermita de San Antonio de Padua, en cuyo interior se conserva una imagen del Santo Sepulcro, de gran valor artístico. A continuación empezamos la ascensión a la Sierra del Santo, desde la cual podremos contemplar una espléndida panorámica del casco urbano y los campos de olivos que lo rodean; en la cumbre de la sierra se encuentra la Ermita de San Sebastián; después de llenar nuestros pulmones de oxígeno, descenderemos de nuevo al pueblo, para asistir -los creyentes-, a la Santa Misa. Después de la misa, hay una costumbre muy arraigada como es ir "de cortos", que consiste en visitar varios bares del pueblo y tomar "cortos" -media caña de cerveza-, degustando los excelentes aperitivos fríos y calientes que los acompañan. Una vez abierto el apetito, con tales exquisiteces, podemos comer en alguno de los restaurantes, para después, delante de uno de los magníficos cafés que se sirven, recapitular sobre la visita e iniciar el viaje de regreso a nuestro punto de
¡¡¡¡Gracias por su visita!!!!
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