Historia de Espinoso del Rey


NUESTRA IGLESIA

El monumento más importante de la Villa es su Iglesia Parroquial. Esta se halla situada en un altozano al fondo de la inmensa Plaza de España (antes Mayor ). Es de majestuoso aspecto en su exterior y más aún en su interior; su construcción es de gran solidez, compuesta de piedra granítica labrada en sus esquinas, puertas y otros lugares del edificio.

El estilo arquitectónico no es puro, sino que es mezcla de varios clásicos. Consta de una gran nave central y dos laterales, las tres elevadas y de un buen maderamen bien labrado y pintado. Para su acceso tiene dos grandes puertas claveteadas, de arco, que dan a las plazas de España y del Sol. Por su amplitud, forma y altura, semeja una pequeña catedral.

Esta Iglesia está bajo la advocación de Santiago Apóstol, Patrón del pueblo, y ya hacia 1600, en documentos de aquella época, figuraba como “Iglesia de el Señor Santiago, Parroquia de esta Villa”. Según el Padrón de vecindad de 5 de mayo de 1575 solo servía en la Parroquia un S r. Cura: el bachiller Diego Montero.

A mediados del siglo XVI sufrió grandes reformas, datando su forma actual de esa fecha; es decir, que la anterior, más pequeña y de gran antigüedad, se hallaba emplazada en el mismo lugar y así lo prueban restos de construcción hallados que son más antiguos que la fábrica actual. Los Altares, la Verja (como de un metro de altura) que separaba el Altar Mayor del resto de la Iglesia, barandilla del púlpito y varias imágenes destruidas en la pasada guerra (1936-1939), eran del siglo XVII.

Entre los mayordomos de la Fábrica pueden citarse: Gregorio Soriano, escribano de la villa ( de agosto de 1663 hasta agosto de 1668), Ramón García de la Paz, vecino de Espinoso, que lo era en 1725, y D. Francisco Fernández Loaisa, maestro de la villa, que lo fue de 1886 a 1907.

Iglesia Parroquial

A través de los tiempo, el templo ha sufrido varios arreglos; principalmente han sido reparados el tejado, maderamen y el piso, un importante arreglo debió sufrir en 1832, para el cual se hizo pliego de condiciones; en este siglo se tapió una puerta de entrada a la sacristía que estaba en el lugar que hoy ocupa el Altar de la Virgen del Rosario. En 1939 se reformó el entarimado del altar mayor, sustituyendo por baldosines el piso de ladrillos que antes existía.

En la actualidad, se han repuesto varias imágenes y objetos de culto, figurando ahora: dos Cristos Crucificados, Corazones de Jesús y María, Santas Rita y Lucía, Ntra. Sra. De los Dolores, Ntra. Sra. De la Concepción, Ntra. Sra. Del Rosario, la Milagrosa, un Sagrario, etc..,

Adosado a la Iglesia, existía un campanario, que fue demolido en diciembre de 1923 por estar inclinado y temerse su derrumbamiento, así como para construir en su lugar una torre, que está levantada en parte, pero que, por diversas vicisitudes, aún no se ha terminado. También se deshizo entonces una amplia tribuna que servía de comunicación con el campanario. En la espadaña de éste existían dos campanas de bronce del siglo XVII, llamadas María y Santa Bárbara, desaparecidas durante la última guerra civil, en su parte superior y al centro, estaba colocada otra más pequeña, conocida comúnmente como “la señalilla”, que aún se conserva. El campanario estaba construido totalmente de ladrillo y se hizo en 1625.

A su lado se levantó, en 1917, un torreón, asimismo de ladrillo, para colocar el reloj de la Villa.

Entre los bienes y objetos de culto, en tribuna derribada para la construcción de la torre, estaba situado un hermoso y bien afinado órgano; este sufrió una importante reparación y un rayo que cayó sobre él, a finales del siglo XIX, lo averió, siendo arreglado de nuevo.

Poseía la Iglesia gran riqueza en ropas y objetos de culto, antes de 1936 existían cinco Cálices, una cuarenta Casullas de diversos colores y Capas Pluviales, algunas de ellas valiosas. Entre los objetos de valor artístico destruidos en la guerra figuraban: Una “Cruz Procesional de Plata, en blanco, con relieves y cincelados de forma de flor de Lis”; también existió una “Custodia Procesional dorada, con estrellas de plata en su parte superior”, que se hizo en 1666; a esto hay que añadir vinajeras, arañas de plata, hachones con incrustaciones y otros objetos de gran valor, todo desaparecido con motivo de la citada guerra.

LA ERMITA

  Está situada en una colina, no muy elevada, a unos 300 metros del pueblo, y lleva el nombre de Ntra. Sra. De los Remedios, Patrona de Espinoso del Rey.

Debió ser construida entre los años 1660 a 1670, ya que en el primero de los citados, hubo una donación de tierras al sitio de su actual emplazamiento, para erigirla a la advocación de la Virgen citada y como patrona del pueblo. 

Debió terminarse en 1670, puesto que en esta fecha se pidió licencia al C. A. Portocarrero para bendecirla,  el 6 de noviembre. Cuando se construyó tenía en su fachada principal una espadaña con una campanilla para llamar a los fieles.

Su fábrica ha sufrido varias restauraciones, una importante debió ocurrir en 1817, ya que, después de la reparación hubo petición y concesión de licencia, dada por el Vicario de Talavera.

Como ocurrió con la Iglesia, en la pasada guerra civil la imagen fue destruida totalmente, la actual fue repuesta, así como las andas, por varios paisanos de la Villa, también se colocó una nueva puerta de entrada.  

EL ROLLO  

Este monumento, el más antiguo que se conserva en Espinoso, fue erigido, probablemente, al incorporarse este pueblo al Patrimonio de la Corona, haciéndose Villa en el reinado de Felipe II, hallándose situado en la plaza de su nombre.

Cuando se construyó, las casas que existían en sus proximidades era de escasa altura, por lo que hay que considerar que antes tenía más realce y majestuosidad.

Se levanta sobre una superficie plana y su altura total es de 6 a 7 metros, su base la ocupa una superficie cuadrada de 3,5 metros de lado formada por cuatro escalinatas de gruesas piedras graníticas, labradas pero no muy pulidas; estas ascienden en marcada disminución hasta la plataforma, en cuyo centro está empotrado el rollo.

El rollo está formado por dos gruesos cuerpos cilíndricos de 1,25 metros de largo cada uno, bien labrados y unidos entre sí, rematados, por arriba, por una piedra de forma circular labrada en disminución, encima de ésta hay otra de mayor dimensión que la anterior, ente ésta y la redonda, se sujetan cuatro hierros sobresalientes con argollas y situados cada uno en distinta dirección, y por último, sobre la piedra cuadrada, está colocado un pivote de base cuadrada, luego piramidal truncada y cabeza, de una sola pieza, y como todo el rollo, de piedra granítica labrada.

¿Se ejecutaron reos en él? Este hecho, hasta la fecha permanece en la oscuridad, existen versiones, no muy fundamentadas, en esta Villa, de que antiguamente se ejecutaron en este Rollo a los condenados a la última pena, cosa que no parece verdadera, toda vez que hay que considerar que el Rollo se erigió como símbolo, atributo o insignia de Jurisdicción, al pasar a ser Villa del Rey este pueblo, erigiéndolo como símbolo de poder y no como instrumento de tortura o muerte, ya que para ello estaba el cepo, el azote y la horca. Quizá se usara alguna vez para exponer al reo a la vergüenza pública, pero nada más.