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Historia de Casarrubios del Monte |
Juan Ciudad Duarte 1495-1550
El misterio sobre el nacimiento y
primeros años de la vida de este personaje, cuyos biógrafos, intencionadamente o
faltos de documentación, le han hecho nacer en lugares diferentes, se ha
resuelto gracias a “la partida de nacimiento” que se encuentra en la biblioteca
del Monasterio de El Escorial. El documento esta confeccionado, aproximadamente,
81 años después de su nacimiento, por tres vecinos de Casarrubios del Monte
junto con el sacerdote, que, aunque mero escribiente y testigo de lo que
relataban los ancianos del lugar aquel 10 de febrero de 1576, enumerando a las
“personas señaladas en letras o armas, o en otras cosas buenas o malas que haya
en el pueblo, o hayan nacido o salido de él, con lo que se supiesen de sus
hechos”, dicen:
“yten Juan de dios el q fundo El hospital famoso degranada.”
Se trata de la relación que hizo el cura Gaspar de Arévalo sobre los datos de la villa de Casarrubios del Monte y que los tres ancianos vecinos que más sabían y podían recordar iban narrando. Ellos fueron: Diego de Ortega, Pedro de Rojas y Nicolás Delgado, cuyo testimonio conocían por vía oral, plasmándolo en el informe que a modo de cuestionario se les pedía sobre
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San Juan de Dios,
por Pedro de Raxis. |
esta población, y que
luego dio lugar a la confección de las “Relaciones histórico-geográficas de
los pueblos de España”, ordenadas por el rey Felipe II. En ellas aseguran el
nacimiento de Juan Ciudad o Juan de Dios en Casarrubios del Monte. ¿Quién
mejor que un sacerdote y tres testigos para dar fe de un nacimiento?
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yten Juan de dios Elq.
fundo El hospital famoso de granada.
Estos son los primeros datos que se conocen de Juan Ciudad Duarte 1 o San Juan de Dios, siendo los primeros y oficiales que arrojan luz a su nacimiento, y que los vecinos de Casarrubios mencionan como nacido aquí con la única intención de contestar a lo que el gobernador y general administrador del arzobispado de Toledo, por mandato de Felipe II, les preguntaba. No tenían necesidad de buscar para ello a gentes que no fueran de Casarrubios, ya que personajes que destacaban en aquellos tiempos tenían muchos para enumerar, y el que tenía relación con la villa, pero no era natural de ella, tras mencionar sus merecimientos, lo dejaban constar, como es el caso de:
El protonotario Garci Ximenez, que poseyó este beneficio curado de Casarrubios,... que aunque no fue natural desta villa,...
O el de
al doctor Rodrigo de Vivar, que fue fijodalgo y del Consejo de fray Francisco Ximenez- Cisneros-,... No fue natural desta villa, pero cuentase...
En esa breve reseña se cita a Juan de Dios, fallecido tan solo veinticinco años antes, y del que únicamente conocían como hecho principal el haber fundado el famoso hospital de Granada, realizado entorno a 1536-39. El hospital era famoso, no el fundador. Ellos sabían que este personaje fue el que abandonó la villa de pequeño, y que tal vez no fuera con ese nombre con el que se le conoció de niño, pero sin dar ninguna importancia a la persona en sí, al que el obispo de Granada, tras ver la obra que Juan había comenzado, le impuso el segundo nombre de Dios, “por ser de Dios las obras que realizaba”, y al ser ese nombre el que llegó a Casarrubios, enseguida le asociaron con la persona que ellos conocían, y así le citaron, como Juan de Dios. Pues de habérsele conocido con otro nombre y estos así le hubieran citado, no hubiera sido reconocido por nadie, dando lugar a confusiones, por lo que dejan muy claramente especificado la persona a la que ellos quisieron señalar con su lugar de origen: San Juan de Dios con Casarrubios del Monte.
Lejos estaban estas cuatro
personas de la repercusión que esta simple referencia al personaje tendría a lo
largo de los años en el mundo entero, pues, con una simple línea habían dejado
el legado para la historia, despejando toda duda sobre el enigmático nacimiento
del Santo. Después vendrían los biógrafos, como el primero que escribió sobre
él, que, intencionadamente o no, con un farragoso “galimatías” trató de ocultar
procedencia, orígenes y lugar de nacimiento. Pobre descripción, sobre todo
cuando apenas habían trascurrido treinta años de su fallecimiento. Este fue el
sacerdote Francisco de Castro quien, en 1582, al escribir la vida del Santo,
menciona como de pasada el lugar de nacimiento, situándolo en Montemayor el
Nuevo, en el obispado de Évora, en el Reino de Portugal. Ni siquiera da a
conocer la fecha, ni el nombre de los padres, que oculta tras el secuestro del
niño a la edad de ocho años, pocos datos que contrastarán con los que
minuciosamente detalla a continuación sobre su vida y fallecimiento.
Los siguientes que escribieron sobre la vida del Santo lo hicieron sobre lo ya
escrito por Castro y que, al igual que este, sin ningún rigor histórico,
buscaron más la espiritualidad del biografiado que lo humano, y basándose en lo
escrito por el primero, difundieron el error que hoy cuesta trabajo deshacer,
vertiendo ríos de tinta sin mayores indagaciones. La llegada de historiadores,
con mayor interés y deseos de investigación, han dado un giro innovador,
discrepando con los anteriores escritores sobre los orígenes del San Juan de
Dios. ¿Y cómo no van a discrepar, sobre todo, con la simple reseña que Francisco
de Castro hizo de su nacimiento?
“Nació de padres medianos, no ricos ni pobres del todo, crióse con sus padres
hasta la edad de ochos años, y de allí sin sabello ellos, fue llevado por un
clérigo a la villa de Oropesa.”.
Yo también he tenido alguna disertación con autores, por supuesto portugueses, que aferrándose a que “Castro escribió...”, les cuesta reconocer, que anteriormente a éste, otros, sin desear el protagonismo de la fama, ya habían dejado documentado que San Juan de Dios había nacido en Casarrubios del Monte.
La fecha exacta de su nacimiento sigue siendo una incógnita, aunque por deducciones sobre las fechas en que Juan de Dios aparece en Oropesa, luego acude a Fuenterrabía, al Sitio de Viena y el viaje a Ceuta, algunos coinciden en señalar como el año más probable de su nacimiento el de 1495, y algún otro, más osado, se atreve incluso hasta con el día y mes: 8 de marzo, la misma que la de su fallecimiento, sin faltar los que apuestan por el 25 de abril de ese mismo año.
El último estudioso e investigador
y, tal vez, el más acertado sobre la vida del Santo, sea fray José Luis Martínez
Gil, quien en su reciente libro “San Juan de Dios. Fundador de la Fraternidad
Hospitalaria”, asegura el nacimiento de este personaje en la villa de
Casarrubios del Monte, dando el siguiente razonamiento: la familia de Juan
Ciudad dejó Casarrubios del Monte y viajó hasta Montemayor en Portugal, donde
adoptaron nombres diferentes y el niño pasó parte de su niñez.
La misteriosa salida de esta familia de Casarrubios del Monte sigue siendo una
incógnita, y una hipótesis para los diversos autores que hablan de ello. Cada
uno hace una referencia sobre su primer viaje; unos dicen que fue debido a la
enfermedad de los padres, otros aseguran que quien se lo llevó fue un enviado
del Conde de Oropesa (don Francisco Álvarez de Toledo), del cual pudiera ser
hijo ilegítimo, otros que se debió a un rapto por un clérigo etc. Según Martínez
Gil, Castro, el primero en escribir sobre el Santo, conocía perfectamente la
verdad familiar, pero el manto de niebla que echó sobre sus primeros años, hace
que en la actualidad sea difícil descifrar el enigma.
Coincido, como ya escribí en el libro “Anécdotas y Curiosidades en la Historia de Casarrubios del Monte”, con las ideas de varios autores, en que Juan Ciudad nació en Casarrubios del Monte, y por condición de las dificultades de ser hijo de padres judíos, o al menos uno de ellos, dado que eran años de difícil convivencia para un matrimonio mixto, esta familia pudo ser obligada a abandonar la localidad.
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Aunque la mayoría de las hipótesis señalan una ascendencia judía, no se puede descartar lo que algún biógrafo apuntó sobre la ilegitimidad de este nacimiento; que su padre fuera alguien cercano al conde de Oropesa o, como ya hemos dicho, tal vez el propio Conde, y lo quisiera cerca de él, trabajando en su casa o llevándole en sus milicias. Una vez despejada la duda del lugar de nacimiento de Juan Ciudad, el más ilustre casarrubiero, su vida como hombre, y no como Santo, puede resumirse en las siguientes líneas, haciendo la salvedad que en cuanto a fechas y algunos hechos determinados, diferentes autores no se ponen muy de acuerdo: Nació en Casarrubios del Monte hacia el año 1495. Siendo muy niño salió de esta villa, desconociendo si fue acompañado de sus padres, o al menos de uno de ellos, o ¿tal vez con un tío suyo?. No se vuelven a tener datos de Juan Ciudad hasta que, procedente de Montemayor en Portugal, aparece en Oropesa hacía 1503, cuando contaba, aproximadamente, ocho años. En esta población trabajó en las labores del campo y como pastor en la casa de un hombre llamado Francisco Vázquez3 o Francisco Cid Mayoral, apellido, este último, que bien pudiera ser confundido con el cargo que este tenía en la casa del conde de Oropesa, donde estuvo hasta los veintitantos años gozando de la estima de todos. Cuando el Conde reclutó gente para sus huestes, en apoyo al Emperador en la reconquista de la ciudad de Fuenterrabía a los franceses, alistó en ellas como soldado a Juan Ciudad, que iba en la compañía de infantería del capitán Juan Ferruz 3 hecho que ocurrió en la primavera de 1523. |
Fragmento de las “Relaciones histórico-geográficas de los pueblos de España, ordenadas por el rey Felipe II”, en el que se asegura el nacimiento de Juan de Dios en la villa de Casarrubios del Monte. Cedida por J.L. Martínez Gil |
De esta aventura militar regresó fracasado al año siguiente. Francisco de Castro narró las vicisitudes por las que Juan pasó en esa guerra, siendo finalmente expulsado del ejército por lo mal soldado que era y volviendo a Oropesa con su antiguo amo.
En 1532 nuevamente sintió la llamada de la aventura, y como soldado, criado o asistente del conde de Oropesa, don Fernando Álvarez de Toledo, se haya con sus huestes en el ejército imperial de Carlos V marchando contra Solimán a la liberación de Viena 1.
De regreso de esta nueva aventura
desembarcó en la Coruña y marchó en peregrinación a Santiago de Compostela,
pasando posteriormente a Portugal y dirigiéndose a Montemayor, donde era un
perfecto desconocido, y donde él no conocía a nadie, ni sabía dar el nombre de
sus padres para que los del lugar le pudieran dar razón de ellos, por lo que
Martínez Gil apunta dos hipótesis: la primera es que, al ser judíos sus padres,
cambiaran de nombre para no ser denunciados, (pero de haber sido así, estos lo
hubieran hecho nada más salir de Casarrubios del Monte, y Juan de Dios ya
conocería sus nuevos nombres, o que diera el nombre antiguo con el que se les
conocía en su lugar de origen). La otra hipótesis es que, sabiendo de su origen
judío, no quisiera revelarlo por temor a ser considerado cristiano nuevo y caer
en sospechas de la Inquisición.
De Montemayor se dirigió al sur de Portugal, entrando en España por Ayamonte y
encaminándose a Sevilla, donde volvió a su primitivo oficio de pastor por un
corto periodo de tiempo, pues enseguida marchó a África con la voluntad de
“dexar el mundo” 3.
Cruzó el estrecho con dirección a Ceuta, donde aparece en los primeros días de
1533 trabajando como peón de albañil en la fortificación de la ciudad,
regresando a la península a mediados de ese mismo año, dedicándose a la venta
ambulante de libros y estampas en Gibraltar. Al poco tiempo se trasladó a
Granada donde, con la misma profesión, logró abrir una pequeña tienda.
En su primera época en Granada,
cuando Juan de Dios se buscaba la vida como vendedor de libros, oyó predicar a
Juan de Ávila, que le sumerge en su segunda (la primera la tuvo en Ceuta) y más
profunda crisis espiritual. Destruyó los libros y armó tal alboroto que la gente
le apaleó como a un loco, y fue tal la conmoción, que le ingresaron en el
Hospital Real donde le trataron como a un demente. Este periodo de internamiento
entre las gentes más desfavorecidas le hizo reflexionar, y, más sosegado, salió
del hospital a principios del invierno. Ahora su ocupación era la de cortador y
vendedor de leña, preservándose del frío con sus ganancias, pero, nuevamente,
estas irían destinadas a socorrer y preservar del frío invierno a los que lo
padecían más que él, actitud que en principio fue mirada con recelo por las
gentes de Granada, pero que pronto se iría convirtiendo en admiración, no
faltando quien aportara alguna ayuda; ropas, dinero y alimentos.
Para acoger a pobres y enfermos, se vio obligado a alquilar una casa, en la
calle Lucena, que convirtió en hospital, trasladándola al poco tiempo a la
cuesta de Gomérez por la insuficiencia de poder albergar en ella a cuantos a él
acudían. Así fundo su primer hospital en Granada, el que pronto adquirió gran
fama por toda España, llegando las noticias a los vecinos de Casarrubios del
Monte, que lo dejaron reflejado en las “Relaciones Geográficas”, y que más tarde
se extendería por todo el mundo. En su lugar hoy se levanta una capilla que lo
recuerda.
Nuestro personaje no dedicó su atención sólo a Granada, pues pidiendo limosna recorrió parte de la península. En 1548 viajó por Castilla, Salamanca y Toledo, donde fundó un albergue. En todos los sitios donde iba se sucedían actos en favor de los necesitados que a él acudían en demanda de ayuda, que ocasionaba la vuelta a Granada con las alforjas vacías.
Juan de Dios pasó sus últimos días en la casa de Ana Osorio, mujer de García de Pisa, matrimonio que ofreció a los Hermanos la capilla que ellos tenían en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria para que en ella fuera inhumado su cuerpo, pues en el momento del fallecimiento el hospital no contaba con iglesia. Una vez aceptado el ofrecimiento, llevaron allí al santo varón, revestido con el sagrado hábito de la Orden4, donde descansaron sus restos hasta ser trasladados a la Basílica que lleva su nombre, anexa al Hospital de San Juan de Dios del que forma parte.
El ocho de marzo de 1550 el Hermano Juan de Dios dejó este mundo, celebrándose al día siguiente un funeral y sepelio, que nunca, con anterioridad, fueron vistos en Granada
Una vez más, Castro sigue dando tantos y exactos detalles sobre su muerte y entierro, que difieren sobre manera de los escuetos del principio sobre su nacimiento y procedencia, cosa que nos lleva a pensar si existía alguna intención de ocultarlos.
Juan de Dios, el que fundara la Orden de los Hermanos Hospitalarios, nació en Casarrubios del Monte (Toledo) hacia 1495, murió en Granada, el 8 de marzo de 1550, aproximadamente a los 55 años. En 1622 comenzó el proceso de beatificación que culminó Urbano VIII el 1 de septiembre de 1630, fue canonizado el 16 de octubre de 1690 por Alejandro VIII, declarado celestial patrono de todos los hospitales y enfermos en 1886 por León XIII, y patrono de enfermeros y sus asociaciones por el Papa Pío XI en 1930. Su fiesta se celebra el 8 de Mayo.
Al igual que nuestros convecinos
de hace más de cinco siglos, podemos afirmar que el nacimiento del Santo fue en
esta villa, demostrándolo con “su partida de nacimiento”. A la vez que rechazar
de este modo cualquier aseveración por parte de biógrafos y escritores, mientras
no se demuestre con documentos anteriores a 1578, que el nacimiento de San Juan
de Dios fue en otro lugar distinto a Casarrubios del Monte, Toledo, España.
Fausto-J. Arroyo López.
(1) J.L. MARTÍNEZ GIL, San Juan de
Dios...
(2) R. SAUDECO, La cronología…
(3) F. DE CASTRO, Historia de la vida y Santas obras de San Juan de Dios...
(4) F. LANOVIO, Chronicon Generale Ordinis Minorum.