En la comarca de la Jara abundan los molinos de agua con diversos sistemas de movimiento. Aparecen ubicados en las riberas de los cursos de agua, bien sea aislados o agrupados , aprovechando unos el caudal saliente de los otros. Som construcciones de planta cuadrangular, fabricados con mampostería frecuentemente reforzada en las esquinas por sillares y cubiertos con teja curva. Los sistemas son variados: molino de rampa, molino de cubo, etc. Parte de estos molinos sufrieron el añadido de motores de gasoil y, en parte, su transformación en pequeñas centrales eléctricas o "fábricas de luz". En la actualidad ninguno de los molinos de la comarca mantiene las funciones para las que fue concebido. El molino del Riscal contaba con dos dependencias para la residencia de los molineros. Tenía cubos dobles de forma alargada y con suelo inclinado a modo de rampa. La construcción es de mampostería y había perdido las cubiertas. Está situado sobre un paraje relevante sobre el río Gévalo. Debido a la belleza singular del paraje donde se ubica, y a la existencia de excelentes charcas de agua, abundante vegetación de ribera y fauna, se planteó la rehabilitación del molino y de su entorno, enfocándolo al turismo rural, para disfrute del lugar como zona de ocio.
Los restos del molino estaban invadidos por zarzas y otros arbustos, que habían llegado a copar las coronaciones de los muros, creando un tapiz de vegetación tan tupido que dificultaba el acceso. El primer trabajo consistió en el desbroce y limpieza del interior de la construcción que, debido a anteriores y sucesivos desplomes de la techumbre, estaba convertido en una escombrera. Debido a la inaccesibilidad del lugar para máquinas excavadoras, todos los movimientos de tierra precisos para el saneamiento, cimentación y limpieza del canal y rampa de captación de agua para el molino, se han realizado manualmente. Se ha optado por la cimentación de rampas corridas y zapatas aisladas, que posteriormente se han rellenado con hormigón ejecutado en la obra y vertido a mano. Las soleras de planta baja se han acometido a base de hormigón en masa de 20 cm. de espesor, ejecutado en obra con acabado maestreado. Se creyó conveniente drenar y encauzar todas las aguas de lluvia que pudiera recoger el acceso aledaño al molino, mediante un sumidero, evacuándolas al canal de captación. Para la estructura portante del edificio nos decantamos por un forjado tradicional de madera, con apoyos ocasionales sobre pilares metálicos, correas de madera y entablado machihembrado; todo ello impermeabilizado, cubierto y reforzado con un mallazo en la capa de compresión. Los parámetros ejecutados han sido de cantería, limpiando los existentes, que se encontraban cubiertos por vegetación o, en algunos casos, por enlucidos de yeso mal conservados. En otros casos se han construido muros nuevos, haciendo uso de los mampuestos desprendidos. En el taller de carpintería se han hecho todas las ventanas del edificio y la puerta de entrada principal con pino macizo, manteniendo el estilo rústico, propio de la zona. Se ha elaborado toda la estructura portante del edificio utilizando el pino mélix para el primer forjado. Posteriormente se ha colocado el armazón exterior de la planta primera, todo ello de madera y recubierto de paneles fenólicos. Por último se han realizado las instalaciones de electricidad y fontanería contempladas en el proyecto. Se ha ejecutado los enlucidos y solados, así como la colocación de tarima en las diferentes estancias de la edificación y el alicatado de los diferentes cuartos de baño y de la cocina. |