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En
este siglo, Alcaudete acusa la dinámica general migratoria observada en los
pueblos jareños.
Alcaudete,
pueblo agrícola y pastoril por excelencia, acusa este fenómeno más
drásticamente. El bajo nivel de vida que mantiene este colectividad, que no
resiste los precios competitivos que la impone el proceso industrial
español y, como consecuencia de ello, emigra. El jornalero se ve lanzado de
su medio de vida agro-rural al industrial-urbano, en busca de salarios más
en consonancia con sus necesidades.
Pero
esto no afecta solo al trabajador insolvente, también y en alto grado, al
pegujarero o pequeño labrador, que no puede vivir del trabajo de su yunta
de burros o de mulas, que no se puede mecanizar y tiene que dejar sus
mínimas heredades.
Inmediatamente
de finalizar la guerra, emigraron unas quinientas personas, por motivos
políticos unas, otras por el estado de miseria de Alcaudete en esos
primeros meses de posguerra, puesto que estando muy próxima la línea de
combate, fue evacuado. Buena parte de los que salieron por causas políticas
marcharon a Francia, de donde muy pocos han regresado. Los segundos se
dispersaron en Madrid o en su cinturón industrial. Pero lo que más incide
en la demografía de nuestro pueblo, es la que se inicia con el aumento de
la industrialización en España, a partir de 1960 y su década.
Este
proceso migratorio tiene dos ramas:
a)
La exterior, que lleva a Suiza y Alemania, de la cual han regresado la mayor
parte, quedando apenas cuatro familias en Alemania.
b)
La interior se agrupa en el cinturón de Madrid, en Villaverde, a donde
afluyen doscientas cincuenta familias. La sistemática era esta: cuando ya
habían encontrado trabajo los primeros en salir, llamaban a sus familiares
y los iban colocando, con esta ayuda conseguían estabilizar su situación.
c)
Otro foco, aunque disperso, es el que reside en Madrid; en el predominan los
empleados de banca, cosa natural si se tiene en cuenta que los Garnica,
vinculados a la familia alcaudetana de los Mansi, mantienen su decisivo
influjo en el Banco Español de Crédito. Constituyen el grupo residente en
Madrid de ochenta a cien familias.
Una
mínima afluencia migratoria se registra en Bilbao, Barcelona y Valencia,
también en Talavera y más reducido en Toledo.
Después
de los años sesenta, la población alcaudetana se estabiliza en mínimos.
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Casa Solariega |
La población de
hecho de Alcaudete, evoluciona en este siglo así:
1900.....2.625
1910.....2.549
1920.....2.791
1930.....3.284
1940.....3.097
1950.....3.575
1960.....2.915
1970.....2.113
1980.....1.727
2000.....1.893
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Hay que comprender
que el número de 3.575 habitantes, no se podía mantener sin modificar la
estructura de la propiedad territorial, puesto que esa cifra suponía un
mínimo empleo agrícola y el permanente agobio del para estacional. La
drástica reducción del vecindario ha resuelto el eterno problema
socio-económico-rural, situando la población en límites tolerables. Hoy
en Alcaudete, con alrededor de dos mil habitantes, se tiene más alto nivel
de vida.
En
1930 se censan 597 viviendas, edificios destinados a otros usos 12; de una
planta 402, de dos 205, de tres 2. En 1960 hay 729 viviendas, en 1970 las
viviendas familiares son ya menos, unas 708, pero sólo están habitadas
684.
Las
calles-eje siguen, más o menos, la dirección del río, van de este a
oeste, así la Calle Real (hoy de los Caídos), de Olivares (hoy General
Mola), General Sanjurjo, Octavio Gómez Salas...
En
el antiguo caserío hubo tres barrios: el de Arriba, el de Enmedio y el de
Abajo. El primero corresponde al primitivo núcleo de El Toledillo (se
conserva una calle con el nombre de Toledillo); el barrio de Abajo se
identifica con la zona donde se localiza la Iglesia y el Torreón, en tanto
que el de Enmedio estaría en el centro de la actual población.
.Algunos datos.
La
central hidroeléctrica del Gévalo, en el 1953, contaba con un salto de 33
m para 600 litros por minuto. Mueve una turbina acoplada a un alternador
trifásico Siemens, de 22 vols., 210 amp. y 80 Kv.. Produce una energía de
6.000 vol. por medio de un transformador-elevador de 990 Kv. Fue construida
por Félix Forero Santoyo.
En
1948 la fábrica de harinas "La Purísima Concepción" no
alcanzaba la capacidad de molturación de 10.000 Kg..
Dos
almazaras de 15 H.P., cuatro rulos, dos prensas, 4.250 Kg.. de capacidad
molturadora y 26.000 de almacenaje.
En
1945 el número de industriales es de cuarenta y cuatro.
Se
intensifican y mejoran las comunicaciones; las carreteras abombadas y
terrizas, propias para los pesados y lentos carromatos, se convierten en
pistas para automóviles; se construyen nuevas vías que convierten a
nuestro pueblo en un centro comarcal de comunicaciones. Por el pasan las
carreteras comarcales de San Martín de Valdeiglesias a Almadén y las
locales de Torrecilla-La Fresneda-Alcaudete, Los Navalucillos-Calera y
Chozas.
La
diligencia de Talavera a Belvís, pasando por Alcaudete, en días alternos,
se sustituye por los autobuses de línea de la empresa "La
Extremeña", cuyo propietario fue José Mensa; eran unos coches grises
con letras rojas. En 1948 hay una línea de viajeros que lleva también el
correo, que va de Talavera a Aldeanueva de Barbarroya, pasando por Alcaudete
y Belvís.
Antes
de nuestra guerra hubo aquí una Estafeta de Correos y Estación
Telegráfica; ambas no se restablecen después de la contienda. Hay una
antigua línea de teléfono que vuelve a funcionar. Del año 1955 a 1959, se
cuentan los siguientes teléfonos: 51, 49, 45, 47 y 47. Se incrementan
aquellos números en los años 1980-82, con 252 y 206.
En
1972 Alcaudete todavía carece de traída de agua y alcantarillado, que ya
tiene en 1983.
La
enseñanza y la cultura han recorrido hasta nuestros días un camino largo y
trabajoso que, a lo largo de este siglo ha ido erradicando el analfabetismo
de las primeras décadas. De aquellos primeros años de las dos escuelas,
una de niños y otra de niñas, con matrícula de sesenta a setenta
escolares por escuela, que disminuía en el buen tiempo, porque muchos
escolares dejaban de asistir para ayudar a sus padres en las tareas del
campo.
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Las actuales
escuelas fueron inauguradas el 16 de Abril de 1927. El edificio fue
construido con fondos del Instituto Nacional de Previsión, sobre
terrenos cedidos por D. Rufino Mansi y D. Gabriel de la Puerta.
Contaba con una superficie de 221 m., distribuidos en dos plantas, una
para cada sexo. Restando 2.023 m. que se destinan a campo escolar.
El costo de la
obra ascendió a 56.800 pesetas. |
En
el curso 1958-1959 funcionan tres escuelas de niños y dos de niñas. En el
1974-75 hay diecisiete escuelas, de ellas son estatales catorce y tres de la
Iglesia, a cargo éstas de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl.
La matrícula está en las siguientes cifras:
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Varones |
Mujeres |
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Preescolar |
37 |
40 |
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Básica |
207 |
213 |
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Educación
Especial |
7 |
6 |
En
el año 1980 el número de escolares censados es de 356. Con el aumento de
las matrículas han mejorado materialmente los edificios y las instalaciones
escolares.
LA
BANDERA
Realizada, con la solicitud y entusiasmo que este gran hombre
pone en todos los temas de nuestra comarca, y en especial de esta
villa de Alcaudete, por el insigne historiador D. Fernando Jiménez de
Gregorio junto con su colaborador, el también
historiador D. Ángel Deza Agüero, el trazado de la bandera que nos
representará de ahora en adelante será:
La
bandera se compone de tres bandas horizontales paralelas e iguales, salvo la
que ocupa el vértice de un triángulo.
La
banda superior es azur (azul), la del centro de gules (roja) y la tercera de
sinople (verde), del mástil arranca un triángulo que finaliza en el centro
de la bandera, de plata (blanco) y en cuyo centro va el Escudo Heráldico
del Municipio a todo color.
El
azur representa a la Purísima Concepción de María, Patrona de la Villa,
también recuerda a la familia Algarra y Bustamante, el primero de ellos
párroco que dio comienzo a las obras de la actual iglesia y los dos
Bustamante, párrocos también, y sobrinos del anterior, quienes continuaron
y terminaron dicho templo parroquial, y en cuyos escudos el color principal
es el azur.
El
gules recuerda la presencia en el término de Alcaudete de los monjes de
Santa Catalina de Talavera, también el Hospital de la Misericordia y las
Órdenes Militares de Santiago, San Juan y Calatrava - estas con sus luchas
sangrientas repoblaron el territorio -, y el cazador que se allegó al
torreón e inició la tercera repoblación.
El
sinople se refiere a la riqueza que ha supuesto la huerta alcaudetana, una
de las bases de su economía, así como el cultivo de cereales de sus
dehesas y labranzas.
Finalmente,
el triángulo blanco se refiere a la Pureza de la Virgen en su advocación
de la Inmaculada. También las aguas del río Gévalo que avena el
territorio de Alcaudete de sur a norte.
En
cuanto al significado de los colores, los antiguos reyes de armas daban a
los colores el valor y la representación siguientes: el azur
representa la justicia y la piedad; el gules la fortaleza, el valor,
la fidelidad y el honor; el sinople la esperanza, la amistad y el plata
el agua, la fe, la pureza y la integridad.
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