Historia de Alcaudete de la Jara


Introducción

Es sabido que el río es un hecho geográfico utilizado por el hombre para hacer la Historia; en nuestro caso, el Gévalo es uno de los grandes ejes de esa historia.

  • El hombre de El Martinete ( 6.000 años a. de C. )

En el vértice meridional del término de Alcaudete de la Jara, por donde se abre difícil camino el río Jébalo, por entre durísimas pizarras silurianas, se localiza El Martinete, que da nombre a unas antiguas casas de labor. En la margen del río se encuentran unos cantos de visera o refugio en donde aparecen múltiples grabados y algunas pinturas del mayor interés.

Localizadas en la ribera izquierda, a un kilómetro y medio de las labranzas aludidas. Estamos ante la única manifestación, hasta el momento, de arte rupestre esquemático, postrrealista de la provincia de Toledo.

En ella abundan los grabados y son escasas las pinturas, hechas en color rojo.

 La pizarra, de tono azulado, se divide, al objeto de nuestro estudio en tres secciones, representadas por tres cavidades. La primera cavidad o refugio, más extensa que las otras, mide 7 m. de altura y 7,25 m. de anchura. Las dos siguientes tienen un metro cada una de alto y de ancho. En las tres cavidades se aprecian una serie de pinturas esquemáticas, silueteadas de rojo. Se trata de siluetas esquemáticas y simbolistas, a base de figuras humanas, con predominio de las masculinas, aisladas entre sí, realizadas con la mayor sencillez, de trazo fácil, a veces de significado oscuro.  Se ven algo así como ídolos y abundante fauna. Figura la clásica M, esto es, el hombre en cuclillas. Ídolos con círculos concéntricos. La representación humana es variadísima, pero siempre predomina el esquematismo. 

Círculos partidos por una línea central, o una línea vertical con dos garras, como si fuera una horca de labranza; en otras ocasiones el palo está en la parte superior y de él salen las piernas, que más parecen garras. Figuras sin cabeza, pero con brazos y las piernas en ancla. Pequeñas siluetas en cruz son otras tantas alusiones al cuerpo humano. Algunos se representan muy completos: cabeza, tronco, extremidades y falo; otros, sólo con un pequeño círculo sobre una figura de T como base. Diminutos círculos, tal vez representando ojos vigilantes; pequeños palos aludiendo a cuerpos infantiles, puntos, líneas horizontales. Las representaciones faunísticas son numerosas: una pintura en rojo con tres círculos concéntricos sostenidos por un posible cuerpo de animal. Un posible lobo, una cabra, otro supuesto animal con muchas patas y tal vez cuernos, una construcción palafítica (¿). En algunas se pueden apreciar en las caras sorprendentes detalles, como la nariz y las orejas.

Las figuras aparecen grabadas por la técnica del picado y sobre él se ven algunas levemente coloreadas en rojo. En la oquedad primera se dan grabados y otras pintadas sin el trabajo previo del picado.. Este es el caso de la interesante figura de los tres círculos concéntricos, sobre líneas paralelas que perfilan un animal.

En estas peñas de El Martinete se ha llegado a una estilización muy superior a otras de su tipo, que situaría este hallazgo en el extremo más evolucionado de este arte rupestre simbolista y de impresionante sencillez.

Al arte esquemático se le sitúa en el periodo epipaleolítico, pero se prolonga en el Bronce, como posiblemente ocurre con estas figuras que comentamos, en donde se llega a las máximas estilizaciones, localizadas ya en el periodo Neolítico.

     

 


Excelentísimo Ayuntamiento de Alcaudete de la Jara (Toledo)
 PLAZA Cesáreo Gómez Arroyo, 8
alcaudete@esmipueblo.com